martes, 27 de octubre de 2009

Lord Stern tiene la solución al cambio climático: Un Planeta Vegetariano

El máximo responsable de la Lucha Contra el Cambio Climático en Reino Unido ha dicho en una entrevista exclusiva al diario británico The Times que la única vía para salvar el mundo es que todo el planeta se haga vegetariano.
El gurú británico de la lucha contra el calentamiento global se llama Lord Stern. Fue vicepresidente del Banco Mundial y es un destacado economista y profesor de la London School of Economics al que el primer ministro Gordon Brown encomendó la tarea de asesorarle en asuntos de política ambiental.
Lord Stern asegura que "comer carne requiere un uso desmesurado de agua e incrementa los gases de efecto invernadero. Una dieta vegetariana es mucho mejor".

Emisión de metano

La emisión directa de metano en las granjas de vacas y cerdos es la principal fuente de gases de efecto invernadero, señala Lord Stern. El metano es 23 veces más agresivo que el dióxido de carbono de cara al calentamiento global.

Lord Stern ha pedido que la próxima Conferencia sobre el Cambio Climático de Copenhague, a celebrar en diciembre, trate los costes de la producción de carne y otros alimentos que generan de forma similar grandes cantidades de gases de efecto invernadero.
Según The Times este experto sabe que no es fácil que la gente cambie su hábito de alimentación carnívora, pero cree que es su cometido decirle a la gente que "sus hábitos de vida influyen en el cambio climático y que lo que comen también importa".

"Yo tengo 61 años y mi actitud hacia, por ejemplo, beber alcohol y conducir han cambiado de forma radical de cuando era joven. La gente cambia porque se vuelve responsable. También ocurrirá lo mismo cuando se empiecen a preguntar el índice de carbono que contiene lo que van a comer".

La ONU de acuerdo

Del 7 al 18 de diciembre, más de 20.000 delegados de 192 países se reunirán en la capital danesa para asistir a la cumbre sobre el cambio climático. En dicho encuentro se buscará un acuerdo para reducir las emisiones de gas de efecto invernadero.
Stern no está solo en su cruzada vegetariana. También la ONU reconoce que la industria cárnica es responsable del 18% de las emisiones de carbono a nivel mundial, así como de la destrucción de bosques y de la producción latifundista de cereales forrajeros como la soja.

Pese a todo, el propio Lord Stern ha confesado al diario británico que él no puede llamarse a si mismo 'vegetariano estricto'.

lunes, 26 de octubre de 2009

Reino Unido presenta un mapa sobre el impacto del cambio climático en la Tierra


El Gobierno Británico ha presentado un mapa que ilustra las consecuencias que el cambio climático tendrá en la Tierra si no se cumple el objetivo de mantener el ascenso de las temperaturas por debajo de los dos grados centígrados. Cuando faltan unos 45 días para el comienzo de la cumbre de Copenhague sobre cambio climático, los ministros de Asuntos Exteriores y de Energía y Cambio Climático, los hermanos David y Ed Miliband presentaron el mapa en el Museo de Ciencias Naturales de Londres, junto a John Beddington, científico asesor del Gobierno.
El Reino Unido advierte de que una subida de las temperaturas de más de dos grados tendrá tremendas consecuencias para el planeta, como fuertes efectos en el abastecimiento de agua, la producción agrícola, temperaturas extremas, sequías, el peligro de incendios forestales y el aumento del nivel del mar. Advierte también de que puede disminuir la producción de cereales en todas las regiones productoras, mientras que la mitad de los glaciares del Himalaya pueden reducirse en el 2050. El mapa ha sido desarrollado usando la información y el análisis científico del Centro Hadley de la Oficina Meteorológica Británica. El titular de Asuntos Exteriores, David Miliband, dijo que no es posible "un mundo de cuatro grados".
"Este mapa ilustra claramente la escala del reto al que hoy nos enfrentamos, el cambio climático es un problema global que necesita una solución global y es una solución que tenemos a nuestro alcance", afirmó el jefe de la diplomacia británica. "Pero -añadió- para atajar el problema del cambio climático, todos nosotros, los ministros de Asuntos Exteriores, Medioambiente, Economía, Defensa y otras áreas del Gobierno y las sociedades deben trabajar juntas para mantener la subida de temperatura en dos grados. Sólo de esta manera podremos minimizar los enormes riesgos a la seguridad que representa una subida de 4 grados en el mundo".

Por su parte, el ministro de Energía y Cambio Climático, Ed Miliband, señaló que el mapa pone de manifiesto la importancia de las negociaciones de diciembre en Copenhague. "Los científicos del Reino Unido han ayudado a ilustrar los efectos catastróficos que resultarán si el mundo fracasa en establecer el límite del incremento de la temperatura en dos grados", puntualizó Ed Miliband.

domingo, 25 de octubre de 2009

Very funny very mushouh (?) juasss..

Porqué no levantar la guardia: http://www.youtube.com/watch?v=_UmJ0F0c-YQ&feature=related

Don't drop your Shinai!: http://www.youtube.com/watch?v=K_WxFBtfv7o&NR=1

Y el famoso Scrotum Tsuki http://www.youtube.com/watch?v=nMbTHgnXudI 

Kendo - Keep your men tied tight!: http://www.youtube.com/watch?v=o1DDSvfeuSo&NR=1

 

lunes, 19 de octubre de 2009

Convocatoria: Proyecto Caballos LIBRES!

EL PROYECTO CABALLOS LIBRES TE INVITA A SUMARTE A UNA NUEVA CONVOCATORIA Y JUNTA DE FIRMAS!

Para el próximo Viernes 23 de Octubre EN DIAGONAL NORTE Y FLORIDA a partir de las 16hs.
Para seguir apoyando esta maravillosa cruzada en defensa de los caballos maltratados y para EXIGÍR LA ABOLICIÓN DEFINITIVA DE LA TRACCIÓN A SANGRE! 


LOS ESPERAMOS A TODOS con lo que deseen llevar: Carteles, sombreros, globos...

Todo suma para que seamos vistos y oídos!


* Para más info visitá: http://proyectocaballoslibres.blogspot.com/

martes, 13 de octubre de 2009

"Earthlings": El documental que te cuenta la Verdad

Documental del año 2006, ganador de múltiples premios, producido y dirigido por Shaun Monson y coproducido por Persia White. Narrada por el actor de Holywood nominado al Oscar y activista de los derechos de los animales, Joaquín Phoenix (Gladiador). La música es del también activista Moby.

Un documental muy bien realizado, tratando de un tema preocupante, aunque poco comentado, al menos de un modo tan ingenioso y pragmático como lo hizo el realizador, Shaun Monson.

Un tema claramente identificado por su autor. Absorbente y emocionante, la película vale la pena ser vista entera, aunque es verdad que podría herir los más sensibles.





Se los dedico a:
... los que no entienden por qué
... los que aún sospechan
... los que No sospechan nada
... los que sospechan y quieren saberlo...

... Verlo para aquellas personas que uno cree que jamás van a ver el maltrato y asesinato de los animales como tal, es la única manera de entender y de conocer la realidad... Es la única manera de reflexionar,
porque tenés que dejar de actuar CONTRA ellos.

lunes, 12 de octubre de 2009

"Mundo al revés", de Ángel Padilla (Texto)

Sinopsis de la obra:
“El tornado se llevó por delante a algún animal –decía el presentador del noticiero de Canal 9, mientras aparecían imágenes de fondo de cerdos ahogados e hinchados, y añadía-: por fortuna, no hubo que lamentar víctimas.” Afirmaciones como ésta, repetidas hasta la saciedad en medios de comunicación, cafés, reuniones familiares, etc. me forzaron a levantar literariamente un mundo al revés, un entorno con la mayor consistencia real en que el torturado y el ninguneado fuese el humano, y su martirio, infligido por los seres que tanto desprecia: los animales. Cuando comencé a escribir la novela me topé con el primer escollo: los animales, ni en ficción, podrían llegar a ser tan crueles como intrínsecamente lo es el humano. Así que la coherencia de la historia “se me fue dando” con cuentagotas, explicándome “las musas” que la trama debía situarse en un futuro cercano donde la manipulación genética llegue a tales extremos, que los animales hayan sido inoculados con genoma humano adquiriendo no sólo su inteligencia para sentimientos superiores como el de las artes, sino también su refinada crueldad. Y, paralelamente, una catástrofe planetaria ayuda a la liberación de los animales, que rápidamente toman la Tierra y, guiados sus actos por el errado y monstruoso gen humano, comienzan a cometer las mismas atrocidades que antaño éstos cometían con ellos: establos de mujeres lecheras, zoos de humanos cautivos y maltratados, granjas de bebés humanos destinados a la alimentación animal, humanos culturistas disecados exhibiendo figura, corridas de toreros en las que unos toros vestidos de luces torturan a sus antiguos torturadores, futbolistas encerrados en jaulas en las que se ha ambientado un minicampo de fútbol, con su miniportería y su pelota, al modo de la tortuga en su minipalangana o del canario en su jaula-tumba... Toda la gama de humillaciones del hombre al animal, pero a la inversa, se dan cita en esta novela que busca ser un revulsivo para el especismo galopante que hoy enquista el entendimiento del hombre. Una novela que, por sus características, viene de la mano de la polémica...
Ángel Padilla.


UN FRAGMENTO DE MUNDO AL REVÉS
[...] El chimpancé Reflejo entró en su vivienda y abrió la jaula de florecidos barrotes de bambú del humano futbolista, el cual estaba arrellanado en el suelo de césped azul en actitud apesadumbrada y pensativa. Vestía el, ya muy descosido y hecho jirones, uniforme de su equipo, compuesto de un pantalón corto rojo oscuro y una camisa a rayas rojas y blancas. ¿Zapatillas? Andaba descalzo. Sólo quedaban de sus botas de fútbol algunos cómicos fragmentos repartidos por la azulada hierba de su prisión. El humano tenía el cabello amarillo tan despeinado y en punta, que parecía que una descarga eléctrica recorría en silencio y sin tregua su organismo. Cuando la inquieta mirada del animal colisionó con el balón, se puso en pie de un salto, con nuevo amanecer iluminando la noche de sus ojos y una naciente sonrisa encendiendo sus labios rosados, todo esto contrastando grotescamente con su tiznado rostro azul saturado de moraduras y heridas de diversa índole.

- Toma, chaval. ¡A jugar! –exclamó Reflejo, y le echó el balón.

El humano futbolista comenzó entonces a darle iracundas patadas a la pelota, ejecutando movimientos acrobáticos al regatear el balón a contrincantes invisibles, golpeándolo con el empeine del pie para generar un efecto que, debido a la pequeñez del habitáculo, no se producía y tan sólo el esférico rebotaba enloquecido aquí y allá en la jaula. Gritaba cosas incomprensibles (algo así como “e cago en la mieda”), pero parecía contento y agradecido. En el interior de su ancha camiseta listada se podía ver que colgando de su pecho oscilaba la copa de oro, un anexo de carne y metal de su propio ser que, en sus largos periodos de descanso, le impedía acostarse boca abajo. Tanto corría detrás de la pelota, en un sitio tan reducido, que multitud de veces golpeaba ésta en su cuerpo, en su cabeza, en su cara, produciéndole contusiones y heridas (recordó Reflejo que una vez se les murió un humano futbolista debido a que de un balonazo demasiado potente le reventó la cabeza); pero el humano futbolista siempre pateaba el balón como si le fuera la vida en ello, intentando colar la pelota en la diminuta portería el mayor número de veces, con el rostro empañado de sangre fruto de un rosario de heridas, hasta que las fuerzas le fallaban y entonces caía exhausto al suelo, inmóvil y con la mirada fija en algún punto de la nada, como si su alma le hubiese abandonado para seguir correteando sin descanso, pero esta vez pateando al sol en el ilimitado campo de fútbol de la bóveda celeste. Tener un humano futbolista resultaba caro: tres cabelleras al mes, pero valía la pena: “Uno se ríe mucho –pensaba Reflejo- viendo gozar al humano futbolista, en su jaula, con su pelota, su portería y su copa de oro. Y ¿qué otra cosa podría necesitar un H F más que una pelota y tres comidas al día? Además, dice papá que, de soltarlos en la selva, los humanos futbolistas mueren sin saber procurarse el alimento o, indefensos -su único arma es el balón-, caen devorados por leones u otros animales, entre ellos, nosotros. Así que somos sus salvadores y sus amigos”.

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... Algo para reflexionar no?...

Cambiando de tema, estoy tratando de conseguír los textos de Angel Padilla pero sólo conseguí este frangmento que comparto acá... si alguien conoce o sabe o vió algún ejemplar de sus textos o le suena el nombre del autor me estaría haciendo un favor jejeje
Interín, seguiré averiguando...

sábado, 10 de octubre de 2009

Los animales, mis hermanos

Edgar Kupfer-Koberwitz fue encarcelado en el campo de concentración de Dachau (Alemania) en 1940. En sus últimos 3 años allí obtuvo un trabajo administrativo en el almacén del campo de concentración. Esto le permitió mantener un diario secreto en pedacitos robados de papel y trozos de lápiz. Enterró sus escritos y cuando Dachau fue liberado el 29 de abril de 1945 los reunió de nuevo. Los "Diarios de Dachau" se publicaron en 1956. De entre sus notas de Dachau, Kupfer escribió un ensayo sobre vegetarianismo que se tradujo al inglés. Todavía se conserva una copia al carbón de este ensayo de 38 páginas con los Diarios originales de Dachau en la Colección Especial de la Biblioteca de la Universidad de Chicago.
Las siguientes páginas fueron escritas en el Campo de Concentración de Dachau, en medio de toda clase de crueldades. Fueron garabateadas furtivamente en un hospital cuartel donde permanecí durante mi enfermedad, en un tiempo en que la muerte nos acechaba día tras día, cuando perdimos a doce mil en cuatro meses y medio.
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"Querido amigo:
Querías saber por qué no como carne y te preguntas por las razones de mi comportamiento. Tal vez pienses que hice una promesa -alguna clase de penitencia- negándome los gloriosos placeres de comer carne. Recuerdas los jugosos filetes, los pescados suculentos, las maravillosas salsas, el jamón exquisitamente ahumado y mil maravillas preparadas con carne, deleitando a millares de paladares humanos; ciertamente, recordarás la exquisitez del pollo asado. Ahora que yo rechazo todo esos placeres, tú piensas que sólo la penitencia o un voto solemne, un gran sacrificio, podría negarme esa manera de disfrutar de la vida e inducirme a soportar tan gran renuncia. Con aspecto asombrado me preguntas: "Pero ¿por qué y para qué?" Y crees que casi adivinas el auténtico motivo. Pero si ahora trato de explicarte las verdaderas razones en una breve frase, te asombrarás, una vez más, de lo lejos que se hallaba tu conjetura de mis motivos reales. Escucha lo que tengo que decirte:
-Me niego a comer animales porque no puedo alimentarme del sufrimiento y la muerte de otras criaturas. Me niego a hacerlo porque yo mismo sufrí de una forma tan dolorosa que puedo sentir el dolor de otros al recordar mis propios sufrimientos.
-Yo me siento feliz, nadie me persigue; ¿por qué iba yo a perseguir a otros seres o a hacer que fueran perseguidos?
-Yo me siento feliz, no soy un prisionero, soy libre; ¿por qué iba yo a hacer que otras criaturas fueran apresadas y metidas en la cárcel?
-Yo me siento feliz, nadie me lastima; ¿por qué iba yo a lastimar a otras criaturas o a hacer que las lastimaran?
-Yo me siento feliz, nadie me mata; ¿por qué iba yo a herir o a matar a otras criaturas o hacer que las hiriesen o las matasen por mi placer y conveniencia?
-¿No es sencillamente algo natural el que yo no inflija en otras criaturas aquello que, espero y temo, nunca será infligido en mí? ¿No sería muy injusto hacer tales cosas sin otro propósito que el de gozar de un frívolo placer físico a costa del sufrimiento de otros, de la muerte de otros?
Estas criaturas son más pequeñas y más indefensas que yo, pero ¿puedes imaginar a un hombre razonable, de nobles sentimientos, que quisiera basar en tal diferencia su exigencia o derecho a abusar de la debilidad y la pequeñez de otros? ¿No crees que la obligación del más grande, el más fuerte, el superior, es la de proteger a las criaturas más débiles en vez de perseguirlas, en vez de la matarlas? "Noblesse oblige." Yo quiero actuar de una manera noble.
Recuerdo la horrible época de la inquisición y me entristece advertir que el tiempo de los tribunales para herejes todavía no ha terminado, que día tras días los hombres cocinan en agua hirviendo a otras criaturas que son irremediablemente entregadas a las manos de sus torturadores. Me horroriza la idea de que tales hombres son personas civilizadas, no toscos bárbaros ni nativos. Pero a pesar de todo, sólo están primitivamente civilizados, primitivamente adaptados a su entorno cultural. El europeo medio, rebosante de sabias ideas y discursos hermosos, comete, sonriente, toda clase de crueldades, no porque esté obligado a hacerlo, sino porque quiere hacerlo. No porque carezca de la facultad para rechazar y para darse cuenta de las cosas espantosas que está llevando a cabo. ¡Ah, no! Sólo porque no quieren ver los hechos. De otro modo, sus placeres les inquietarían y preocuparían.
Es muy natural lo que la gente te dice. ¿Cómo podrían hacer otra cosa? Les oigo hablar acerca de experiencias, de utilidades y sé que consideran ciertos actos relacionados con la matanza como algo inevitable. Tal vez hayan conseguido convencerte. Lo adivino por tu carta. Considerando sólo las necesidades, uno incluso puede, quizás, estar de acuerdo con tales personas. ¿Pero, existe realmente tal necesidad? La tesis puede ser refutada. Quizás exista todavía alguna clase de necesidad para esas personas que todavía no se han desarrollado como personalidades plenamente conscientes. Yo no les predico a ellos. Te escribo esta carta a ti, a un individuo ya despierto que controla racionalmente sus impulsos, que se siente responsable —interna y externamente— de sus actos, que sabe que nuestro tribunal supremo descansa en la conciencia. No hay jurisdicción de apelación en su contra.
¿Existe alguna necesidad por la que un hombre completamente autoconsciente pueda ser inducido a matar? Si la respuesta fuese afirmativa, cada individuo tendría el valor para hacerlo con sus propias manos. Evidentemente, es una forma miserable de cobardía pagar a otras personas por realizar el trabajo de mancharse de sangre, del que el hombre normal se abstiene lleno horror y consternación. A tales sirvientes se les da algunas monedas por su sangriento trabajo y se les compra las partes deseadas del animal asesinado —si es posible, dispuesto de tal manera que ya no nos recuerde a las incómodas circunstancias, ni al animal, ni a que ha sido matado, ni al derramamiento de sangre.
Pienso que los hombres serán asesinados y serán torturados mientras los animales sean asesinados y torturados. También seguirá habiendo guerras. Porque el asesinato se debe entrenar y perfeccionar en objetos más pequeños, moral y técnicamente... No veo ninguna razón para sentirse ultrajado por lo que otros hacen, ni tampoco por sus grandes ni por sus pequeños actos de violencia y de crueldad. Pero creo que es el momento de sentirnos ultrajados por todos los grandes y pequeños actos de la violencia y de crueldad que nosotros realizamos. Y dado que es mucho más fácil ganar las batallas pequeñas que las grandes, opino que primero deberíamos tratar de superar nuestra propia tendencia a la violencia y la crueldad más pequeña, para evitarlas, o mejor, para vencerlas de una vez para siempre. Entonces llegará el día en que nos resultará sencillo luchar y vencer incluso las grandes crueldades. Pero seguimos durmiendo, todos nosotros, en hábitos y actitudes heredadas. Son como una grasienta y jugosa salsa que nos ayuda a tragar nuestras propias crueldades sin saborear su amargura.
No tengo la intención de señalar con el dedo a éste y a aquEl, a personas concretas y situaciones concretas. Creo que mi deber es más bien remover mi propia conciencia en asuntos más pequeños, tratar de entender mejor a otras personas, para hacerme mejor y menos egoísta. ¿Por qué razón debería ser imposible, entonces, actuar del mismo modo con respecto a asuntos más importantes?
Ésa es la cuestión: quiero crecer en un mundo mejor, en el que una ley más elevada garantice más felicidad, en un mundo nuevo donde reine el mandamiento de Dios: Amaos los unos a los otros".